San Juan de Lurigancho: el gigante industrial del que casi nadie habla
San Juan de Lurigancho: el gigante industrial del que casi nadie habla.
Cuando se habla de economía en el Perú, casi siempre se mencionan los grandes polos industriales tradicionales: Ate, Callao, Villa El Salvador o el Cercado de Lima. Pero hay un territorio que produce, fabrica, mueve empleo y genera actividad económica todos los días a una escala enorme, aunque casi nunca aparece en el debate nacional: San Juan de Lurigancho.
Con más de un millón de habitantes, SJL no es solamente el distrito más poblado del país. También es una de las mayores concentraciones de producción manufacturera popular y PYME del Perú.
La fábrica silenciosa de Lima
Detrás de miles de negocios, talleres y plantas industriales que operan en Lima, existe una realidad poco visible: gran parte de la producción ocurre en SJL.
En el distrito operan empresas vinculadas a:
- textiles y confecciones,
- metalmecánica,
- fabricación de estructuras,
- plásticos,
- muebles,
- calzado,
- insumos industriales,
- manufactura ligera.
Zonas como Canto Grande, Zárate, Campoy, Mangomarca y San Hilarión forman un ecosistema productivo que abastece no solo a Lima, sino también a distintas regiones del país e incluso mercados internacionales.
Muchas empresas producen en SJL, ensamblan en SJL o tercerizan en SJL, aunque la facturación formal termine registrándose en otros distritos.
Por eso, el verdadero peso económico del distrito suele estar subestimado.
SJL ya exporta al mundo
Aunque pocos lo saben, empresas del distrito participan en cadenas de exportación vinculadas principalmente a:
- Confecciones,
- Productos textiles,
- Manufactura industrial,
- Piezas metalmecánicas,
- Productos plásticos.
Diversas estimaciones y documentos técnicos ubican la capacidad exportadora anual de SJL alrededor de los US$ 120 a 130 millones.
Y probablemente el número real sea mayor.
¿Por qué? Porque gran parte de la actividad productiva del distrito aún funciona bajo esquemas de:
- Informalidad parcial,
- Tercerización,
- Subcontratación,
- Exportación indirecta.
Es decir: SJL produce mucho más de lo que oficialmente aparece.
El potencial económico que el Estado todavía no aprovecha
El gran problema no es la falta de capacidad productiva.
El problema es que el modelo económico local ha crecido sin planificación industrial moderna.
SJL tiene:
- Mano de obra,
- Cultura emprendedora,
- Capacidad manufacturera,
- Consumo interno,
- Ubicación estratégica dentro de Lima.
Pero todavía enfrenta enormes limitaciones:
- Informalidad,
- Baja tecnificación,
- Escaso financiamiento,
- Poca articulación exportadora,
- Limitada infraestructura logística.
Aun así, el distrito sigue produciendo y creciendo.
El próximo polo industrial de Lima Este
Mientras muchos ven a SJL únicamente como un distrito dormitorio o comercial, la realidad es otra: SJL ya funciona como un gigantesco motor económico popular.
La diferencia es que todavía no ha sido reconocido ni desarrollado como tal.
Si el distrito logra impulsar:
- Parques industriales modernos,
- Formalización inteligente,
- Capacitación técnica,
- Financiamiento productivo,
- Internacionalización PYME,
- Infraestructura logística.
podría convertirse en uno de los principales hubs manufactureros urbanos del Perú.
No sería solamente una transformación económica.
Sería también una transformación social.
Más empleo formal.
Más empresas competitivas.
Más recaudación.
Más oportunidades para miles de familias.
El Perú necesita mirar hacia SJL
Durante años, el crecimiento económico del Perú se ha explicado desde la minería, las agroexportaciones o los grandes grupos empresariales.
Pero existe otro Perú productivo: el de las pequeñas y medianas empresas que fabrican, ensamblan, confeccionan y generan empleo todos los días.
Y uno de sus mayores centros está en San Juan de Lurigancho.
Un gigante económico silencioso que el país todavía no termina de entender.
